IGLESIA DE SAN MARTÍN
Dedicada a San Martín de Tours, copatrono de la villa en unión de San
Bartolomé, el discípulo de Cristo. La advocación debió ser impuesta por la popularidad
alcanzada en Galicia por el caballero que partió su capa con el pobre. Muestra de ello es
que muchas de las parroquias vecinas: Fruime, Lesende, Miñortos, Oleiros, etc., también
están dedicadas al santo.
La iglesia, "ejemplar valioso de la arquitectura goticoarcaico
gallega", según Lampérez, fue construida por el arzobispo don Lope de Mendoza,
cuyas armas se grabaron en la fachada principal y en la pared lateral derecha. En el
dintel se ve la inscripción que señala el año en que se realizó, y dice:
ERA: DA : N(ascen)ÇA : DOMINI : MCCCXXXIIII
El tímpano de la hermosa portada principal se adorna con las armas de Castilla
y León (3) puestas en medio de dos escudos formados por una media luna escaquelada con
orla de ocho roeles, asimismo escaquelados (4), que, siendo
emblema de los Luna, son blasón también del arzobispo don Lope de Mendoza, por llevar
éste dicho apellido en segundo lugar como bisnieto del almirante don Juan Mateo de Luna.
El arzobispo se hizo retratar en el tímpano de la puerta lateral, como antes que
él lo había hecho en Santa María a Nova don Berenguel de Landoir.
A pesar de contar con una quintana amplia, la nobleza de la villa escogía muchas
veces la parroquial para sus enterramientos, e incluso mercaderes de cierta relevancia
social, como Xan de Estivada, figuran en sepulcros con yacentes. Los tres únicos escudos
pétreos que en su interior se vinieron conservando se hallan en la "capilla de
Valderrama".
En la torre de las campanas se encuentra un escudo con las armas del capitán
y procurador general de la villa Pedro González Dozón y Coalla, de procedencia
asturiana, casado con doña Sancha Oanes de Romay Vecerra y Sotomayor, descendiente de
Martín Vecerra de Caamaño, señor de Nebra. En notas del escribano Enrríquez de
Ossorio, del año 1800, se dice que este capitán puso sus armas en el escudo que colocó
en la torre, el cual es
cuartelado y muestra en los cuarteles primero y cuarto cuatro
barras que eran usadas por el apellido González. Por la altura en que el escudo se
encuentra y por su gran deterioro se ven con dificultad los emblemas de los cuarteles
segundo y tercero, que lo mismo pueden ser cinco flores de lis como otras tantas hojas de
higuera, en cuyo caso éstas corresponderían a uno de los muchos apellidos de la
ascendencia de la esposa del capitán (5).
En la fachada meridional, junto a la puerta lateral de la iglesia, hay un escudo
(6) con las armas del arzobispo don Lope de mendoza. Se diferencia del anterior (4) en que
la media luna no lleva escaques y va puesta en el jefe de un escudete coronado por una
venera y una cruz.
En 31 de diciembre de 1630, los señores del Ayuntamiento (Justicia y Regimiento),
solucionan por transacción el pleito que había iniciado don Martín Romero de Caamaño y
Luna, porque en la Capilla de Santa Catalina, de la iglesia parroquial de San Martín, se
sacara el púlpito que allí existía, cambiándolo de sitio. Se dice que el Martín Luna
había heredado el patronazgo de doña Ana de Luna y Ulloa, "su madre y más
antepasados de ésta que ayudaron a la fábrica de la Iglesia en que se alla (la capilla)
y tiene el lienzo de su pared que dice a la plaza el escudo de armas de los Lunas",
y acordaron respetar los patronatos diciendo: "... nunca este Ayuntamiento ha
pribado ni impedirá a la familia de los Lunas y otras distinguidas del pueblo que
ayudaron a la fábrica de la
Iglesia Parroquial, sus capillas, hospitales y muchas fundaciones
pías sus derechos y patronatos...". El acuerdo se hallaba al folio 107 del
correspondiente libro, hoy desaparecido, del Archivo Municipal.
En la parte exterior de la capilla de "Valderrama", que fue fundada por
Gabriel Freire bajo la denominación de "La Salutación de Nuestra Señora",
vemos un escudo (7) con las siete particiones siguientes: 1º, seis orejas y otros tantos
pares de bordones cruzados en aspa, que es emblema de los Dacosta. Este blasón
corresponde indistintamente a los Romero Dacosta, González Dacosta, Vázquez Dacosta y
Gómez Dacosta. Los Romero procedían del lugar de Barco, antiguamente llamado de
Soutullo, en San Esteban de Matasueiro, y se unieron a los Dacosta, procedentes de
Orellán, en San Pedro de Baroña, convirtiéndose en una misma
familia y usando iguales
armas, aunque más tarde y en alguna ocasión se les llame "armas dos Orelláns";
2º, seis roeles con una espada en medio, como los Feijóo, pero que aquí son
representación de los Reino; 3º, armas de los Carballido, aunque al árbol y a la espada
les falte la mano acostumbrada por omisión, tal vez, del cantero que labró el escudo;
4º, los escaques de Sotomayor; 5º, el castillo ardiendo de los Lamas; 6º1, cinco lises
en sotuer, que pueden ser de cualquiera de los apellidos que llevan este blasón. En la
punta del escudo van las ondas de los Mariño.
En el lienzo interior derecho de dicha capilla se ve un escudo (8), muy semejante
al anterior, que consta de ocho particiones y una más, en mantel, puesta en el jefe, con
las armas de los Mariño. Las otras son: Romero Dacosta, en la primera; Reino, en la
segunda; Caamaño, en la tercera; Sotomayor, en la cuarta; Lamas, en la quinta; las cinco
lises, en la sexta;
Carballido, ahora con el brazo, en la séptima, y Lobera, en la
octava. Es decir, los mismos apellidos del escudo anterior, incrementados con los de
Caamaño y de Lobera, que también son de la familia del fundador y de sus ascendientes.
En el interior de la capilla, en el suelo y a la parte derecha, se encuentra una
lápida sepulcral sin inscripción alguna, pero con un escudo apuntado y timbrado con una
corona vizcondal (9) que está dividido en seis partes, cada una de las cuales lleva: la
primera, las armas de Caamaño; la segunda, las de Sotomayor; la tercera, las de
Valladares; la cuarta, las de Mosquera; la quinta, las de Lemos, y la sexta, las de
Pimentel.
En el altar de la Virgen del Carmen existe un escudo de madera cuya talla no va
mucho más allá de los comienzos del siglo XX, por lo que resulta extraño que lleve las
armas en él representadas, lo que parece ser que fue hecho en sustitución de otro más
antiguo reproduciendo los emblemas del viejo. Es cuartelado (10), con el blasón de los
Campero en el primero y cuarto; seis losanges sobre tres estrellas en el segundo, y los
mismos losanges sobre ondas, en el tercero, blasón éste que no se ha visto en ningún
otro escudo, siendo único entre todos los recogidos en la villa de Noia.
En el mes de Marzo de 1969, con motivo de unas reparaciones efectuadas en la
iglesia, quedaron al descubierto varias lápidas sepulcrales, con escudos. Debido a la
humedad reinante, estas piedras se hallaban serimente erosionadas, haciéndose, en alguna
de ellas, difícil la reproducción.
Los cinco escudos puestos al descubierto son:
Frente al altar de Nuestra Señora del Carmen apareció un escudo cuartelado y
timbrado con celada mirando al diestro, a cuyo pie se lee difícilmente:
S(epultura) DE D. FER / NANDO CAM / PERO... / ... DE / ...
Don Fernando Campero y Calderón fue regidor perpetuo de la villa,
estaba casado con doña María Teresa de Leyes (Leis), y en el folio 11 del Libro 6º de
Defunciones, del Archivo Parroquial, consta su óbito y su enterramiento en la parroquial
de San Martín, sepultura del altar del Carmen, el 5 de febrero de 1784.
En el primer cuartel de este escudo (11) se ven los mismos losanges que en el
anterior, si bien aquí están en aspa, con sendos árboles cogidos por una mano. En el
segundo cuartel aparece el mismo árbol asido por un brazo saliente de siniestro, las tres
estrellas que en
el escudo precedente acompañan a los losanges y un caldero, que debe ser de
Calderón, familia que, al parecer, vino a Noia desde Santander. Los dos cuarteles de
punta muestran sendas torres almenadas, y ante la del cuarto aparece un guerrero espada en
alto.
En la misma parte, derecha entrando, muy cerca del anterior, estaban: escudo
cuartelado y timbrado con celada vuelta a siniestro. En su primer cuartel tan sólo se ven
dos rayas verticales y paralelas, que denotan ser restos de un castillo. El segundo lleva
los seis roeles de Castro. El tercero, un árbol solitario, y el cuarto un jaqueado que
por estar bajo el blasón de los Castro, pudiera ser Bermúdez (12).
A su lado, escudo cortado, con una cruz en jefe y un árbol en punta que pudiera
ser de Leis (13).
Muy cerca de éstos, un escudo incompleto (14) con tan sólo dos cuarteles
labrados; el primero con las armas de Ribadeneira y el segundo con un árbol similar al
del escudo 12. No conserva inscripción alguna.
En la parte de la izquierda apareció una sola lauda, y en ella los emblemas de un
familiar del Santo Oficio de la Inquisición. Tampoco se conserva inscripción alguna y
ello impide conocer de quien se trata, pues en Noia existieron muchos de estos familiares
(15).